Comprender el origen de un depósito industrial desconocido
Un depósito industrial desconocido puede aparecer sobre una superficie metálica, un equipo de proceso, un circuito, un envase, un material mineral o una pieza polimérica. Este tipo de contaminación puede provocar defectos de aspecto, pérdidas de rendimiento, no conformidades de calidad, paradas de producción, corrosión o dificultades de limpieza. Para tratar el problema de forma duradera, es indispensable identificar la naturaleza química del depósito, estimar su composición y comprender su origen probable en el entorno industrial.
Identificar la composición elemental y la morfología
Para una primera orientación, el laboratorio utiliza en particular el MEB-EDX para observar la morfología del depósito y obtener una identificación semicuantitativa de su composición química elemental. Este enfoque es especialmente útil para un depósito sobre pieza metálica, sobre filtro, sobre partícula o sobre superficie técnica. Para saber más sobre esta capacidad, consulte nuestra página Laboratorio Análisis Meb.
Tratar las no conformidades y las desviaciones del proceso
El recurso a un laboratorio de precipitados o a un laboratorio de identificación de depósitos es pertinente en cuanto aparece un depósito de forma inesperada en un baño, una tubería, un reactor, un intercambiador, un tanque, un envase o sobre piezas acabadas. El análisis permite diferenciar un residuo de proceso, una sal mineral, un óxido, un depósito de corrosión, una contaminación externa, una liberación de material o un compuesto orgánico procedente de una interacción química.
Una combinación de técnicas y pericias
El laboratorio se apoya en técnicas analíticas complementarias para tratar muestras variadas: depósitos metálicos, minerales, orgánicos, partículas, contaminaciones superficiales o residuos de proceso. Este enfoque cruzado permite cualificar mejor un depósito industrial desconocido y evitar una lectura parcial del problema. Según los casos, la investigación puede acercarse a otros análisis de estructura o de inclusión, como se presenta en nuestra página Analyse Inclusion Laboratoire.
Medios analíticos y acompañamiento del laboratorio
El laboratorio pone en marcha una estrategia de análisis adaptada a la naturaleza presunta del depósito industrial, a la cantidad disponible y al soporte afectado. El objetivo es caracterizar la fracción elemental, mineral u orgánica del depósito, y después interpretar los resultados para orientar las acciones correctivas. Según la necesidad, la investigación puede completarse con peritajes en corrosión, materiales, liberación de contaminantes o con una auditoría in situ para relacionar los resultados analíticos con las condiciones reales de producción.
Caracterizar las fracciones mineral, metálica y orgánica
Cuando el depósito presenta una componente metálica, la cuantificación de los elementos químicos puede realizarse mediante ICP-MS o ICP-AES. Para un depósito mineral, la DRX permite identificar y cuantificar las fases cristalinas. Si el depósito contiene una fracción orgánica, pueden ponerse en marcha análisis por IRTF o GC/MS para caracterizar los compuestos presentes. Como complemento, los peritajes en Laboratorio Analisis Met pueden ayudar a relacionar el depósito con un fenómeno de corrosión, desgaste o interacción materia-proceso.
Asegurar la interpretación con una pericia independiente
El interés de una pericia independiente es obtener resultados explotables para calidad, producción, mantenimiento y HSE. El laboratorio también puede intervenir en problemáticas relacionadas, como la identificación de materiales, la caracterización de contaminaciones o el análisis de defectos. Para proyectos que integren innovación, desarrollo analítico o estudios específicos, es posible apoyarse en las competencias de un Laboratorio Agree Cir.
Un acompañamiento orientado a la causa raíz y a las acciones correctivas
Más allá del resultado analítico, el laboratorio acompaña a los industriales en la comprensión del fenómeno observado. Si el origen del depósito no se identifica de inmediato, el acompañamiento puede continuar con un análisis en profundidad del entorno de producción y, si es necesario, con una auditoría in situ. El objetivo es relacionar la composición del depósito con las materias, los fluidos, los equipos, las condiciones térmicas o las secuencias de limpieza para definir acciones correctivas duraderas.
Confirmar, comparar, corregir
Después de la identificación, conviene comparar la composición del depósito con las materias primas, los fluidos de proceso, las superficies en contacto, los productos de limpieza, el agua, los embalajes o los entornos de almacenamiento. El laboratorio puede ayudar a definir un plan de estudio específico: análisis comparativos, ensayos complementarios, verificación de una hipótesis de corrosión o de lixiviación, y priorización de las causas probables. Este enfoque permite después corregir el proceso, adaptar los materiales o reforzar los controles.