Formar a sus equipos en el análisis MEB de materiales
La identificación rápida de un defecto superficial, una zona corroída o partículas de pequeño tamaño es determinante para orientar una investigación, garantizar la seguridad de una producción y aumentar la fiabilidad de un producto. La formación MEB permite a sus equipos comprender los principios de la microscopía electrónica de barrido y aprovechar las observaciones con método. Los participantes aprenden a preparar las muestras, elegir condiciones de observación coherentes e interpretar imágenes de superficies, fracturas, depósitos y partículas.
Detectar y caracterizar los defectos superficiales
El MEB permite examinar la morfología de zonas localizadas y comparar una zona conforme con una zona alterada. La formación aborda, en particular, la observación de grietas, porosidades, arañazos, inclusiones, partículas, delaminaciones, roturas y heterogeneidades del recubrimiento. Los participantes aprenden a definir las zonas pertinentes y documentar las observaciones de forma aprovechable.
Observar las morfologías asociadas a la corrosión
La corrosión puede manifestarse mediante depósitos, picaduras, productos de corrosión, fisuras o modificaciones superficiales localizadas. La formación enseña a los participantes a localizar estas zonas, comparar los estados superficiales y seleccionar observaciones útiles para el análisis de un fallo. No sustituye a una evaluación completa de los mecanismos de corrosión.
Preparar la observación de nanopartículas
La observación de nanopartículas requiere una preparación rigurosa para limitar las contaminaciones, los artefactos y los fenómenos de aglomeración. La formación presenta las precauciones que deben tenerse en cuenta para depositar, localizar y observar partículas finas, considerando la naturaleza del soporte y la sensibilidad de la muestra al haz de electrones.
Una formación MEB adaptada a sus problemáticas industriales
Diseñada en torno a sus materiales, componentes o problemáticas de control, la formación combina aportes teóricos y práctica. Los contenidos pueden abarcar la observación topográfica, la localización de zonas de interés, el análisis de morfologías y la preparación de un enfoque que permita identificar defectos, corrosión y nanopartículas. Para completar el análisis de superficies, el laboratorio Filab también ofrece una formación AFM.
Comprender los límites de interpretación de las imágenes MEB
Una imagen MEB describe principalmente el contraste y el relieve observados en las condiciones de análisis seleccionadas. Debe interpretarse teniendo en cuenta el contexto de la muestra, su método de preparación y el objetivo de la investigación. Cuando es necesaria la composición elemental, puede plantearse un análisis complementario adecuado en el laboratorio Filab.
Estructurar una investigación de corrosión
Los equipos reciben orientación para relacionar las observaciones con la información disponible: material, recubrimiento, entorno de uso, localización del defecto e historial de fabricación. Si se necesita una investigación más profunda, descubra cómo identificar una corrosión intergranular en el laboratorio.
Interpretar el tamaño y la aglomeración de las partículas
Los participantes aprenden a distinguir una partícula aislada, un aglomerado y una estructura superficial, así como a definir criterios de medición coherentes con el objetivo establecido. El MEB proporciona información morfológica localizada; la representatividad de los resultados depende del plan de muestreo y del número de observaciones realizadas.
Definir un programa centrado en sus muestras y objetivos
El laboratorio Filab adapta el nivel de la formación, los casos prácticos y los objetivos pedagógicos a su actividad. Transmitir sus necesidades, especificar los materiales implicados y definir las competencias que se desean adquirir permite construir un itinerario pertinente.