Cuantificación y medición de la contaminación iónica en laboratorio
Domine la limpieza iónica de sus componentes para garantizar su fiabilidad
La contaminación iónica constituye un reto importante para numerosos sectores industriales, en particular la electrónica, la microelectrónica, los dispositivos médicos, la aeronáutica, el sector espacial, la automoción y la energía.
La presencia de especies iónicas residuales en una superficie puede provocar fenómenos no deseados como la corrosión electroquímica, las corrientes de fuga, los fallos eléctricos o incluso una reducción de la vida útil de los componentes.
En el laboratorio FILAB, realizamos la cuantificación y la medición de la contaminación iónica en laboratorio para identificar, medir y controlar las especies iónicas presentes en sus piezas, componentes o superficies industriales.
¿Cómo medir la contaminación iónica en laboratorio?
La medición suele basarse en una etapa de extracción de los contaminantes presentes en la superficie, seguida de un análisis químico que permite identificar y cuantificar las especies iónicas.
Según la problemática, pueden aplicarse distintos enfoques:
Extracción de contaminantes de superficie
La muestra se somete a una extracción controlada para transferir las especies iónicas presentes en la superficie a una solución de análisis.
Los parámetros de extracción pueden adaptarse según:
- la naturaleza del material;
- la geometría de la pieza;
- el nivel de sensibilidad requerido;
- los requisitos normativos aplicables.
Análisis por cromatografía iónica
La cromatografía iónica (IC) es una técnica de referencia para identificar y cuantificar los iones presentes en una solución de extracción.
Permite medir, en particular:
- la concentración de cada especie iónica;
- la naturaleza de los contaminantes;
- el nivel global de contaminación.
Los resultados pueden expresarse en concentración másica, por ejemplo en µg/cm², según los requisitos del sector correspondiente.
¿Qué normas regulan la medición de la contaminación iónica?
Según los sectores industriales, los métodos de evaluación pueden basarse en diferentes referencias normativas, en particular:
IPC-TM-650 para la evaluación de la contaminación iónica de las placas de circuito impreso
Métodos internos desarrollados según las necesidades específicas de los industriales
IPC J-STD-001 para los requisitos relacionados con los ensamblajes electrónicos
La elección del método depende del tipo de componente, del proceso industrial y del nivel de limpieza esperado.
¿Qué contaminaciones pueden ser responsables de fallos?
Los contaminantes iónicos pueden provocar varios mecanismos de degradación:
Algunos iones, en particular los cloruros, favorecen la corrosión de los metales cuando están asociados a la humedad.
Bajo el efecto de una diferencia de potencial eléctrico, los iones pueden migrar entre dos conductores y crear cortocircuitos.
Los residuos iónicos pueden disminuir la resistencia de aislamiento y alterar el funcionamiento eléctrico de los componentes.
Una contaminación residual puede reducir la fiabilidad de un producto a largo plazo.
Nuestras preguntas frecuentes
Para obtener un presupuesto, puede ponerse en contacto con nuestros equipos a través de nuestro formulario de contacto, por teléfono o por correo electrónico.
Solo tiene que enviarnos su necesidad (tipo de material, análisis deseado, norma aplicable, urgencia, cantidad de muestras…). A continuación, le enviaremos una propuesta técnica y económica personalizada en 24-48 h.
Los plazos varían según la naturaleza del análisis y la complejidad del proyecto de peritaje.
No obstante, FILAB se compromete a ofrecer plazos rápidos y adaptados a sus restricciones y urgencias industriales.
Los análisis suelen centrarse en los aniones (cloruros, fluoruros, sulfatos, nitratos…) y los cationes (sodio, potasio, amonio, calcio…) que pueden afectar a la fiabilidad de los componentes.
Los residuos iónicos pueden favorecer la corrosión, los fenómenos de migración electroquímica y las corrientes de fuga, provocando defectos prematuros.
La cromatografía iónica es una de las principales técnicas utilizadas para identificar y medir con precisión las especies iónicas extraídas de una superficie.
La contaminación particulada se refiere a la presencia de partículas sólidas visibles o microscópicas, mientras que la contaminación iónica se refiere a especies químicas disueltas capaces de tener actividad electroquímica.
Se recomienda durante un control de calidad, una validación de limpieza, un cambio de proceso o un análisis de fallos.