En lo que respecta a la caracterización de materiales para las industrias, es importante distinguir entre una falla y un defecto del material.
Un análisis de defecto del material se refiere a la identificación de cualquier irregularidad intrínseca o adquirida en la estructura o la composición de un material, como inclusiones, poros o grietas, que puede comprometer potencialmente sus propiedades y su integridad. Estos defectos suelen ser el resultado del proceso de fabricación, del tratamiento o del envejecimiento del material.
Por el contrario, una falla es el evento en el que un material o una pieza deja de cumplir su función prevista, a menudo como consecuencia del agravamiento de un defecto o bajo el efecto de condiciones operativas, como cargas excesivas, entornos corrosivos o temperaturas extremas.
La falla puede estar causada inicialmente por un defecto del material; sin embargo, la falla se produce cuando se suman muchos otros factores externos e internos al material.