Dominar el riesgo de impurezas elementales en sus lotes farmacéuticos
En la industria farmacéutica, la presencia de metales pesados y de impurezas elementales puede comprometer la liberación de un lote, retrasar un expediente regulatorio o generar una no conformidad de calidad. El reto no es solo analítico: también implica el control de las materias primas, los excipientes, los principios activos, las aguas de proceso, los materiales de acondicionamiento y los productos terminados. Un enfoque de análisis farmacéutico conforme a las expectativas de la ICH Q3D permite identificar los elementos que deben vigilarse, verificar su contenido y documentar la conformidad de sus productos. Entre los elementos habitualmente buscados figuran en particular el arsénico, el cadmio, el mercurio y el plomo, pero también el níquel, el cobalto, el vanadio, el antimonio, el cobre, el cromo o incluso el molibdeno. Para profundizar en los enfoques instrumentales adaptados al sector, consulte nuestra página Analyse Icp Pharmaceutique.
Centrarse en las clases de elementos pertinentes
La ICH Q3D estructura la evaluación de las impurezas elementales por clases. Los elementos de la clase 1 incluyen el arsénico, el cadmio, el mercurio y el plomo. Los elementos de la clase 2 incluyen en particular el cobalto, el níquel y el vanadio. La clase 2B agrupa elementos como la plata, el oro, el talio, el paladio, el platino, el iridio, el osmio, el rodio, el rutenio y el selenio. La clase 3 puede incluir el antimonio, el bario, el litio, el cromo, el cobre, el estaño y el molibdeno. La selección de los analitos depende del análisis de riesgos, de las materias utilizadas y del proceso de fabricación.
Utilizar técnicas ICP adaptadas a los límites objetivo
La determinación de las impurezas elementales se basa en técnicas de referencia como la ICP-MS, la ICP-MS/MS y la ICP-AES. Estas herramientas permiten cuantificar trazas metálicas en matrices farmacéuticas con límites de cuantificación que pueden descender hasta 0,1 ppm según el elemento y la matriz. La ICP-MS/MS es especialmente útil cuando deben controlarse interferencias espectrales. La ICP-AES puede elegirse para ciertas determinaciones cuando los niveles esperados y la matriz lo permiten. Para el mercurio, también puede utilizarse un analizador por amalgama según la necesidad analítica.
Beneficiarse de una experiencia regulatoria y metodológica
Un laboratorio experto aporta más que un resultado numérico. Ayuda a construir la estrategia de control, a elegir la técnica pertinente, a interpretar los datos y a documentar la conformidad en un marco regulatorio exigente. El acompañamiento puede incluir el desarrollo del método, la validación analítica según USP 233 o ICH Q2, así como la formación sobre los requisitos de la ICH Q3D. Este enfoque es especialmente útil durante una transferencia analítica, una revisión de riesgos, una investigación OOS o una evolución de la formulación.
Apoyarse en un laboratorio experto para el análisis y la validación
Un laboratorio experto acompaña a los industriales farmacéuticos en el desarrollo de métodos, la cuantificación de las 24 impurezas elementales contempladas por la ICH Q3D, así como la validación analítica según los marcos aplicables, en particular USP 233 e ICH Q2. Esta experiencia abarca investigaciones sobre materias primas, intermedios, geles, formas terminadas y matrices complejas. Permite adaptar la estrategia analítica al producto, a la matriz, al nivel de sensibilidad esperado y a los objetivos de calidad del cliente. El acompañamiento también puede integrar el apoyo de I+D, el estudio de no conformidades, la evaluación de contaminación procedente de los procesos o de los envases, así como la implementación de métodos a medida para necesidades de rutina o de validación.
Adaptar el plan de control a su producto
El plan de control debe dimensionarse según la naturaleza del producto: principio activo, excipiente, forma semisólida, solución, gel o producto terminado. También puede integrar investigaciones sobre las aguas de proceso, los residuos de limpieza, los envases o los materiales en contacto. Para las problemáticas conexas de contaminación residual, también puede consultar nuestra experiencia sobre los Residus Metaux Lourds Iso 19227.
Preparar correctamente las muestras para fiabilizar el resultado
La calidad del resultado depende en gran medida de la preparación de la muestra. Puede implementarse una mineralización en horno microondas para solubilizar la matriz y garantizar una medición robusta. Esta etapa es esencial para los productos terminados, geles, formulaciones complejas o materiales susceptibles de introducir contaminantes. Según los casos, el laboratorio también puede intervenir en problemáticas conexas de partículas o de contaminación de la materia, por ejemplo a través de la página Particules Inconnues Produit Pharmaceutique.
Asegurar sus proyectos de calidad, validación e I+D
Recurrir a un laboratorio acreditado ISO 17025 por COFRAC para actividades en productos farmacéuticos y cosméticos constituye una ventaja para fiabilizar sus datos analíticos. Esta organización permite responder tanto a necesidades de rutina como a solicitudes específicas: estudio de fallos, control de trazas de catalizadores, evaluación de materiales de embalaje o apoyo a la optimización de los procesos industriales. En algunos casos, también pueden ser pertinentes peritajes complementarios sobre materiales y formulaciones, como nuestro Laboratoire Danalyse De La Rheologie Des Polymeres Pour Lindustrie Pharmaceutique.
Definir, transmitir, analizar, validar
Para iniciar una prestación, conviene precisar la naturaleza de la matriz, los elementos objetivo, el contexto normativo, los umbrales esperados y la necesidad final: control de liberación, estudio de riesgo, desarrollo de método, validación o investigación. A continuación, el laboratorio puede proponer una estrategia analítica adaptada, realizar los ensayos y entregar resultados aprovechables para sus equipos de calidad, control o asuntos regulatorios. Para avanzar con eficacia: definir el alcance analítico, transmitir la información del producto y del proceso, analizar las muestras con la técnica adecuada, validar el método si es necesario, documentar la conformidad de sus lotes.