En ciencia de materiales, la migración es el desplazamiento de especies químicas, átomos, iones o moléculas en la materia, ya sea sólida (cristalina o amorfa), líquida o gaseosa. La migración es, por tanto, una noción macroscópica, que hace referencia a nociones de concentraciones de especies químicas en los distintos constituyentes de un medio, y que pueden evolucionar a lo largo de su uso.
Este fenómeno natural designa, por tanto, una difusión de la materia para tender a homogeneizar las concentraciones de las especies químicas en un medio dado.
Es un fenómeno de transporte irreversible que se traduce entonces por la migración de especies químicas. A modo de ejemplo, la adición de una gota de tinta en el agua ilustra este fenómeno mediante la observación de la propagación del color en el medio.
La evaluación del «low-migration» de un material, de su buen envejecimiento con el tiempo, de la compatibilidad entre materiales y objetos (envases de tipo polímero, metálico o vidrio) que entran en contacto con su contenido (producto cosmético, farmacéutico, alimentario, dispositivo médico, …) constituye una preocupación de primer orden para los industriales de los ámbitos agroalimentario, cosmético, farmacéutico y de los dispositivos médicos.
El impacto de una migración química del material (recipiente, envase, vajilla, utensilio, implante, equipo …) en contacto con el producto (dispositivos médicos, bulk, polvo, comprimido, líquido, el cuerpo humano, …) puede ser crítico: contaminación, no conformidad, reclamación, daños a consumidores/usuarios, …
En este contexto, FILAB ha puesto en marcha los métodos de migración global y específica descritos en las normas (NF EN 1186, NF EN 1388-2, NF EN 10993-12, …) y según las reglamentaciones nacionales o europeas vigentes (Notas informativas de la DGCCRF, Reglamento CE 1935/2004, CE 10/2011, …).
FILAB también desarrolla protocolos específicos para las problemáticas de sus clientes con el fin de «simular» las condiciones reales de contacto entre el contenido y el envase y así evaluar analíticamente su compatibilidad y pronunciarse sobre su inercia química. Este parámetro de inercia química consiste en demostrar la resistencia de un material («low-migration») a la acción invasiva de su contenido, capaz de extraer compuestos químicos (sustancias extraíbles) y/o de liberar compuestos químicos (sustancias liberables).
Para realizar estos desarrollos, FILAB dispone en su plataforma técnica de las siguientes técnicas:
- la GC-MS, la HPLC o la UHPLC/MS/MS para la búsqueda, identificación y cuantificación de compuestos orgánicos presentes en los disolventes, aditivos de materia anti-UV, antioxidantes, colorantes, tintas, residuos de detergentes, residuos de esterilización, residuos de polímeros, … que han sido extraídos y/o liberados del material por un simulante normalizado
- la espectrofotometría UV-visible para la determinación del cromo VI liberado por materiales de tipo aleaciones metálicas
- el ICP-AES y el ICP-MS, particularmente adecuados para las contaminaciones o aditivos minerales o metálicos, como metales pesados, cargas minerales o metálicas, colorantes, …
- la microscopía MEB-EDX, una verdadera herramienta de diagnóstico rápido y versátil para diagnósticos del estado superficial del material tras el envejecimiento, la observación de partículas, depósitos, …
Para más información, contacte con nuestro experto: contact@filab.fr