Dosificación y análisis de mercurio en laboratorio mediante amalgamador de mercurio
Sus necesidades: controlar la presencia de mercurio en sus productos para validar su conformidad
El mercurio forma parte de los ETM (elementos traza metálicos) que pueden presentar un perfil toxicológico según su contenido en un entorno. Presente de forma natural o procedente de una actividad humana (metalurgia, combustión de residuos…), el uso del mercurio está fuertemente regulado en sectores industriales como la cosmética, la farmacéutica o incluso los sectores de la energía.
Analizar la presencia de mercurio en un producto mediante herramientas analíticas precisas tiene como objetivo limitar los riesgos relacionados con la seguridad del personal y de los consumidores.
Nuestras soluciones: realizar análisis cualitativos y cuantitativos de mercurio gracias a medios técnicos fiables y precisos como el amalgamador de mercurio
El laboratorio FILAB acompaña a los industriales en la evaluación de su producto o de su entorno en presencia de mercurio. La manipulación del mercurio requiere medios técnicos específicos, como un amalgamador de mercurio, así como el saber hacer de nuestros equipos respecto a la normativa asociada.
FILAB propone varios servicios de análisis en torno al mercurio, tales como:
- Análisis del mercurio medianteamalgamador de mercurio*
- Análisis de metales pesados
- Cuantificación del mercurio por ICP-AES e ICP-MS
- Análisis de mercurio según la directiva RoHS
- Análisis de mercurio en productos cosméticos
*El amalgamador de mercurio es un espectrómetro de absorción que permite cuantificar el mercurio en muestras líquidas o sólidas por vaporización y no por mineralización. Esta técnica permite alcanzar niveles de sensibilidad muy altos para un análisis más rápido (menos de 5 minutos).
Simplemente porque nos enfrentamos a importantes retos medioambientales. El mercurio, un metal potencialmente peligroso para la salud humana y el medio ambiente, puede encontrarse en los suelos, los sedimentos, las aguas subterráneas y las aguas superficiales. Por ello, es crucial medir con precisión su concentración y conocer sus propiedades químicas para actuar eficazmente y poner en marcha soluciones sostenibles.
Un laboratorio especializado en el análisis de mercurio como Filab está equipado con tecnologías avanzadas para realizar dosificaciones fiables y proporcionar recomendaciones adaptadas a las necesidades de cada cliente, ya se trate de empresas, organismos públicos o particulares. Al recurrir a nuestros expertos, podemos garantizar la calidad del análisis y la fiabilidad de los resultados, para proteger mejor nuestro medio ambiente y nuestra salud.
El mercurio es un contaminante presente en el medio ambiente que puede perjudicar gravemente la salud y está fuertemente regulado. Nuestro laboratorio de análisis de mercurio ha puesto en marcha diferentes métodos para dosificar y analizar los niveles en sus productos. Entre los métodos comúnmente utilizados, se incluyen
- el análisis por espectrofotometría de absorción atómica,
- la cromatografía en fase gaseosa,
- la espectrometría de fluorescencia atómica,
- y el análisis acoplado a la espectrometría de masas.
Los resultados de estos análisis son cruciales para evaluar el nivel de contaminación y poner en marcha medidas de descontaminación eficaces para preservar la salud de la población y el medio ambiente.
Los laboratorios europeos deben cumplir normas y reglamentaciones estrictas cuando se trata del análisis y la dosificación de mercurio. Las directivas de la Unión Europea establecen los límites máximos de mercurio en distintos productos, como los alimentos, los cosméticos y los medicamentos.
Para un laboratorio de análisis de mercurio como Filab, esto significa que debe ser capaz de detectar con precisión los niveles de mercurio en las muestras sometidas al análisis. Las normas de calidad, como ISO 17025, también son aplicables, garantizando precisión, trazabilidad y fiabilidad en los resultados de los análisis de mercurio. En definitiva, estas reglamentaciones garantizan que los consumidores europeos estén protegidos frente a una exposición excesiva al mercurio.