Procedente de la reacción entre el fenol y la acetona, el bisfenol A (BPA) es una sustancia de origen exclusivamente antropogénico; es principalmente un monómero (utilizado en la síntesis de polímeros), un aditivo destinado a hacer los materiales más duros y transparentes, así como un revelador utilizado en los papeles térmicos.
El BPA se utiliza mayoritariamente en la fabricación de policarbonato y de resinas epoxifenólicas (o resinas epoxi), pero también en la fabricación de resinas de poliéster insaturado y de resinas poliarilato.
El policarbonato es un plástico utilizado en numerosos tipos de objetos, algunos de los cuales pueden contener líquidos (garrafones de agua reutilizables, botellas), o son utensilios de vajilla o de cocina.
Las resinas epoxi sirven como capa protectora entre los alimentos y el interior de los envases alimentarios de metal (latas, botes de conserva, cubas,…), y también pueden recubrir partes metálicas de utensilios de cocina.
Así, sean cuales sean los usos del BPA, esta sustancia se utiliza en la fabricación de numerosos productos con múltiples usos, tanto en el ámbito doméstico como en el industrial.
El bisfenol A es reconocido como una sustancia preocupante desde hace algunos años debido a su carácter de disruptor endocrino y a los efectos sospechados sobre la salud, en particular sobre los órganos reproductores.
Por esta razón, el uso del bisfenol A está sujeto a un marco jurídico y reglamentario cada vez más estricto.
Desde junio de 2010, los biberones producidos a partir de BPA están prohibidos de fabricación e importación en Europa (Reglamento (UE) n.º 321/2011).
En Francia, la Asamblea Nacional aprobó la Ley n.º 2012-1442, de 24 de diciembre de 2012, que prohíbe el bisfenol A (BPA) en los envases, recipientes o utensilios destinados a entrar en contacto con los alimentos: desde el 1 de enero de 2013 para los destinados a niños menores de tres años, y a partir del 1 de enero de 2015 para las demás poblaciones.
¿LO SABÍAS?
¿El INERIS (Institut National de l’EnviRonnement Industriel et des RisqueS) ha puesto en marcha el Servicio Nacional de Asistencia (SNA-BPA), a petición del Ministerio de Desarrollo Sostenible (MEDDE)? Este servicio tiene por objetivo aportar un apoyo operativo, sobre temas técnicos y tecnológicos, a los actores económicos comprometidos en un proceso de sustitución del BPA.
Desde hace varios años, el laboratorio FILAB ha puesto en marcha un método de análisis que permite analizar y cuantificar el bisfenol A, así como sus derivados (BADGE…) y los bisfenoles S y F mediante HPLC-MSMS, con una sensibilidad del orden de 0,1 mg/kg.
No dude en contactarnos para cualquier solicitud de presupuesto: contact@filab.fr
Fuente
https://www.anses.fr/fr/content/bisph%C3%A9nol
http://www.sciencesetavenir.fr/sante/20160126.OBS3435/les-substituts-du-bisphenol-a-tout-aussi-inquietants.html
http://www.techniques-ingenieur.fr/actualite/articles/substituer-le-bisphenol-a-ne-diminue-pas-les-risques-31929/
https://www.ineris.fr/fr/ineris/actualites/alternatives-bisphenol-papier-thermique-atelier-europeen-bruxelles