Análisis de TFA en laboratorio (CAS 76-05-1) y de PFAS en laboratorio
¿Desea verificar la presencia de TFA en sus muestras?
El TFA: un PFAS de cadena ultracorta
El ácido trifluoroacético (TFA, CAS 76-05-1) es un PFAS muy persistente y móvil. Procedente de procesos industriales o de la degradación de compuestos fluorados, está sometido a una vigilancia cada vez mayor por parte de los industriales.
Nuestro laboratorio realiza análisis para responder a sus diversas necesidades y ayudarle así a controlar su presencia y sus obligaciones reglamentarias. Gracias a su parque analítico de 5200 m², Filab puede detectar el TFA y otros PFAS en diversas matrices.
Los PFAS, ¿en qué punto está la normativa?
Jueves 20 de febrero de 2025
El jueves 20 de febrero de 2025, la Asamblea Nacional aprobó una proposición de ley destinada a regular mejor el uso de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS).
Conocidos por su persistencia en el medio ambiente y su capacidad para acumularse en los organismos vivos, estos «contaminantes eternos» están presentes en numerosos objetos de uso cotidiano.
El texto prevé la prohibición de la fabricación, la importación y la venta de cualquier producto cosmético, textil de vestir o cera para esquís que contenga PFAS a partir del 1 de enero de 2026.
Verificar la posible presencia de TFA en sus ingredientes peptídicos
En la industria cosmética, el control de la pureza de los activos se ha convertido en una prioridad absoluta, especialmente en el caso de los péptidos. El TFA (ácido trifluoroacético) es un residuo de síntesis casi sistemático, ya que es indispensable como agente de clivaje durante la fabricación de las cadenas peptídicas. Sin embargo, una vez cumplida su función, se convierte en una impureza indeseable. Hoy en día, el marco regulatorio se está endureciendo: la ECHA propone clasificar el TFA como sustancia reprotóxica (CMR 1B). Si esta clasificación se valida, su uso quedará estrictamente prohibido en los productos acabados según el Reglamento CE 1223/2009. Como «contaminante eterno» (PFAS), su presencia amenaza no solo la seguridad del consumidor, sino también la imagen de marca de los fabricantes. En un mercado en el que los péptidos son las estrellas del antienvejecimiento y de la reparación cutánea, ahora es imprescindible garantizar y demostrar la ausencia de TFA para preservar la confianza y la conformidad de sus formulaciones.
El laboratorio FILAB le acompaña en el análisis de TFA (ácido trifluoroacético)
Nuestros servicios de análisis
Detección de TFA residual en un producto
¿Por qué elegir FILAB para el análisis de TFA?
El laboratorio FILAB, laboratorio de experiencia analítica, ofrece servicios de análisis de TFA (Ácido trifluoroacético - CAS 76-05-1) gracias a técnicas de vanguardia adaptadas a las exigencias industriales y a los requisitos normativos.
Nuestros expertos le acompañan en la interpretación de los resultados y la optimización de sus formulaciones. Gracias a nuestra experiencia en análisis, peritaje y I+D, le ayudamos a resolver sus problemáticas específicas y a garantizar la calidad de sus productos.
FAQ
El TFA (ácido trifluoroacético) es un ácido orgánico fuerte, muy utilizado en química orgánica, en síntesis peptídica y en purificación por HPLC. Su presencia residual en un producto puede plantear problemas de seguridad y de cumplimiento normativo.
El análisis de TFA permite verificar la pureza de los productos, controlar los residuos de disolventes conforme a las directrices ICH Q3C y reforzar los expedientes reglamentarios (farmacéuticos, cosméticos, biotecnológicos).
Los péptidos sintéticos, las proteínas recombinantes, los ingredientes cosméticos, las formulaciones farmacéuticas y algunos disolventes de laboratorio están afectados.
Los métodos más habituales son la cromatografía iónica, la HPLC (UV o MS), la LC-MS y la GC-MS (tras derivatización).
Sí, el TFA se considera un disolvente residual y debe controlarse según las recomendaciones ICH Q3C. Los umbrales aceptables dependen de la clasificación del disolvente y del tipo de producto final.
Principalmente la industria farmacéutica (control de calidad y registro), la cosmética (seguridad de los ingredientes) y las biotecnologías (péptidos, proteínas, enzimas).