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Caracterización de un depósito o de una contaminación

Un enfoque metodológico que permite determinar su naturaleza química

El rendimiento en el uso de los materiales suele estar condicionado de manera predominante por su limpieza superficial. En efecto, la superficie de un material constituye una zona vulnerable, sede de numerosas interacciones con el entorno, y su limpieza condiciona el éxito de determinados procesos industriales (pegado, aplicación de un recubrimiento, prótesis, implantes, …)

Para estos procesos y aplicaciones, es por tanto fundamental evaluar la limpieza superficial de los materiales empleados, pero también identificar la naturaleza química de una posible contaminación o de un posible depósito observado, con el fin de poner en marcha las acciones necesarias para eliminarlo.

La complejidad de los procesos de fabricación y de las formulaciones de los productos industriales hace que el espectro de orígenes potenciales de las contaminaciones o de los depósitos sea muy amplio.

La primera etapa consiste, por tanto, en realizar un diagnóstico de la naturaleza química de la contaminación o del depósito observados para identificar si estamos ante una naturaleza mineral, metálica u orgánica. Realizado mediante Microscopía Electrónica de Barrido acoplada a una microsonda (MEB-EDX), este diagnóstico permitirá determinar localmente la composición química elemental semicuantitativa de la superficie de un material. El carácter no destructivo de esta técnica permite además, una vez identificada la naturaleza mineral, metálica u orgánica, orientar la muestra hacia herramientas analíticas que permitan una identificación más específica.

Para las contaminaciones o depósitos de naturaleza metálica, se orientará en particular hacia la Espectrometría de Emisión Óptica por plasma (ICP-AES o ICP-MS), que permite, tras la disolución de la muestra, identificar y cuantificar sus elementos químicos constituyentes.

Para las contaminaciones o depósitos de naturaleza mineral, la herramienta se asociará a menudo con la Difracción de Rayos X (DRX), que permite identificar y cuantificar las fases cristalinas en una muestra.

Por último, si se diagnostica una naturaleza orgánica, la muestra se orientará entonces hacia tecnologías de tipo cromatográfico (GC-MS, LC-MS) o espectroscópico (IRTF, µ-IRTF, …).

Experto en la aplicación de esta metodología de identificación y de estas técnicas analíticas, y beneficiándose de un auténtico saber hacer de peritaje reconocido, FILAB le acompaña en sus necesidades de identificación de contaminación o depósito.

Para más información, contacte con nuestro experto: contact@filab.fr

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