Medición de la dilatación térmica en laboratorio – servicios
¿Desea realizar una medición de la dilatación térmica en sus materiales?
Anticipar las variaciones dimensionales de un material frente a los cambios térmicos
La dilatación térmica es una propiedad física que describe la variación dimensional de un material cuando sufre una variación de temperatura (aumento o disminución). Esto puede traducirse en un alargamiento, una contracción o incluso una variación de volumen en función de la geometría.
Determinar el coeficiente de dilatación térmica (lineal, superficial o volumétrico según la aplicación) es esencial para anticipar las deformaciones dimensionales en servicio, garantizar la compatibilidad entre materiales, evitar las tensiones térmicas y asegurar la fiabilidad de las piezas o ensamblajes sometidos a variaciones de temperatura.
El laboratorio FILAB realiza la medición de la dilatación térmica
¿En qué contexto realizar una medición de la dilatación térmica?
Esta análisis térmico resulta pertinente cuando necesita:
verificar la estabilidad dimensional de un material o un componente sometido a condiciones térmicas cambiantes
comparar varios materiales para elegir aquel cuya expansión térmica siga siendo compatible con sus restricciones dimensionales
validar la compatibilidad entre materiales diferentes (metal / polímero / vidrio / cerámica) utilizados conjuntamente para anticipar tensiones, deformaciones, riesgos de fisura o deterioro
modelizar el comportamiento de un conjunto o de un sistema bajo esfuerzos térmicos para dimensionar tolerancias, holguras, fijaciones, etc.
realizar controles de calidad o investigaciones ante anomalías dimensionales relacionadas con ciclos térmicos (ej.: cambios dimensionales, incoherencias, deformaciones).
Nuestros servicios de análisis térmico en laboratorio
Desde el análisis hasta la I+D, el laboratorio FILAB ofrece servicios multisectoriales que responden a varios tipos de solicitudes de análisis térmico, como:
FAQ
La dilatación térmica corresponde a la variación de dimensiones de un material cuando se somete a una modificación de temperatura. Según la naturaleza del material, esta variación puede ser lineal, superficial o volumétrica.
La medición permite anticipar las deformaciones de un componente en servicio, evaluar su estabilidad dimensional y asegurar la compatibilidad entre varios materiales ensamblados. Es un dato esencial para prevenir tensiones internas, fisuras, pérdidas de ajuste o defectos funcionales.
La prestación se aplica a un amplio espectro de materiales:
Metales y aleaciones (aluminio, aceros, titanio, cobre, etc.): utilizados en aeronáutica, transporte, fabricación aditiva…
Polímeros, compuestos, resinas: presentes en dispositivos médicos, cosmética, embalaje técnico, transformación de plásticos…
Cerámicas, vidrios: para usos industriales, ópticos, de alta temperatura, aislantes…
Materiales técnicos variados y compuestos: para cualquier aplicación que requiera una estabilidad dimensional controlada.
Una muestra se calienta o se enfría según un programa térmico definido. Un sensor de desplazamiento registra de forma continua su variación dimensional. Según la técnica utilizada (dilatometría o análisis termomecánico), la medición también puede poner de manifiesto transiciones de fase.
Los resultados suelen incluir:
el coeficiente de dilatación térmica,
las curvas de alargamiento/contracción,
los puntos de transición (Tg, desvitrificación, fase sólida → líquida…),
la estabilidad dimensional en el rango térmico estudiado.
La medición de la dilatación térmica es útil en:
la aeronáutica y el sector espacial,
los dispositivos médicos,
la electrónica y la óptica,
el transporte y la energía,
los materiales poliméricos, compuestos o metálicos,
los entornos de alta temperatura,
la fabricación aditiva.