Estudio de corrosión galvánica en laboratorio
¿Desea realizar un estudio de corrosión galvánica en laboratorio?
¿Qué es la corrosión galvánica?
La corrosión galvánica (o corrosión electroquímica) es un fenómeno que se produce cuando al menos dos metales diferentes entran en contacto en presencia de un electrolito (como agua que contiene sales, ácidos o bases). Esto crea una pila electroquímica, en la que un metal actúa como ánodo (se corroe) y el otro como cátodo (queda protegido).
La corrosión galvánica requiere tres condiciones para producirse. En primer lugar, debe haber dos metales diferentes, como por ejemplo el aluminio y el acero. En segundo lugar, estos dos metales deben estar en contacto eléctrico directo. En tercer lugar, se necesita un medio electrolítico, como agua salada, humedad o cualquier solución conductora.
En este contexto, es el metal menos noble, es decir, el más reactivo electroquímicamente, el que va a degradarse en primer lugar: es el que sufre la corrosión galvánica.
El laboratorio FILAB le acompaña en el estudio de corrosión galvánica de sus materiales
¿Por qué elegir FILAB para el estudio de corrosión galvánica?
FILAB, laboratorio formado por expertos en análisis de metalurgia y siderurgia, pone a su disposición sus conocimientos y su experiencia para realizar el estudio de corrosión galvánica y la caracterización electroquímica de sus piezas metálicas.
TÉCNICAS ANALÍTICAS
Entre las técnicas electroquímicas utilizadas para estudiar la corrosión galvánica, se encuentran en primer lugar:
- la medición del potencial de corrosión (Ecorr), permite determinar qué metal desempeña el papel de ánodo o cátodo en un par galvánico. Cuanto más bajo es el potencial medido, más susceptible es el material a corroerse. Este método es especialmente útil para analizar ensamblajes multimaterial.
- las mediciones de corrientes galvánicas consisten en poner en contacto dos metales en una celda electroquímica y medir la corriente generada naturalmente entre ellos. Esto permite cuantificar de forma directa la intensidad de la corrosión galvánica.
- la técnica de polarización lineal, también llamada Tafel o potenciodinámica, que consiste en aplicar una variación de potencial controlada alrededor del punto de equilibrio, mientras se mide la corriente en respuesta. Este enfoque permite estimar la velocidad de corrosión así como las reacciones anódicas y catódicas implicadas.
- la espectroscopía de impedancia electroquímica (EIS), método no destructivo que mide la resistencia de un sistema a una corriente alterna. Aporta información detallada sobre la presencia y eficacia de barreras protectoras, como las películas pasivas o los recubrimientos aplicados sobre los materiales.
¿Por qué realizar un estudio de corrosión galvánica?
Evaluar la resistencia a la corrosión de un metal o de una aleación
Probar la eficacia de un recubrimiento anticorrosivo o de una pintura
Caracterizar películas pasivas sobre superficies metálicas
Controlar la degradación de electrolitos, baterías o sensores
Estudiar comportamientos difusivos, capacitivos o resistivos en un sistema
Garantizar la durabilidad y la fiabilidad de los materiales
Optimizar el rendimiento y reducir los costes
Fomentar la innovación y la conformidad
Para ir más allá
nuestros servicios de análisis electroquímicos
Medición del potencial libre (OCV) para evaluar el comportamiento electroquímico espontáneo de un metal en un medio dado (agua)
Estudio de acoplamiento galvánico para analizar las interacciones entre dos materiales metálicos e identificar los riesgos de corrosión diferencial (ej.: zinc vs acero)
Caracterización de las propiedades protectoras: propiedades barrera, porosidad, permeabilidad al agua, delaminación, corrosión filiforme…
Medición de impedancia para analizar las propiedades de las interfaces entre un material y su entorno electroquímico
Determinación de la velocidad de corrosión (LSV) para conocer la velocidad de corrosión (mm/año) en diversos entornos (agua salada, agua pura, presencia de inhibidores)
Medición del potencial de corrosión (curvas de polarización) mediante potenciostato
Desarrollo de ensayos electroquímicos específicos (delaminación catódica, ACET, corrosión en bordes...)
¿Cómo distinguir la corrosión galvánica y la corrosión por picaduras?
Más informaciónFAQ
El estudio permite anticipar los riesgos de degradación prematura en ensamblajes metálicos, optimizar la elección de materiales o recubrimientos, y validar parejas de metales en entornos exigentes. Es esencial en sectores como la aeronáutica, el espacio, el ámbito médico o la energía.
Por lo general, se utiliza un conjunto de técnicas complementarias, en particular:
El MEB-EDX para visualizar la morfología de las zonas corroídas y cartografiar los elementos.
El XPS para estudiar los estados de oxidación de las superficies.
El ICP-OES para cuantificar los elementos disueltos en los electrolitos.
Y, sobre todo, ensayos electroquímicos para medir los potenciales, corrientes y velocidades de corrosión.
El estudio puede llevarse a cabo en distintos contextos:
Fallo en campo (corrosión localizada, fuga, rotura…)
Validación de materiales o ensamblajes antes de la industrialización
Estudio comparativo de recubrimientos o tratamientos superficiales
Proyecto de I+D para simular un envejecimiento acelerado
En FILAB, ofrecemos un acompañamiento a medida :
Análisis de superficie avanzados (MEB-EDX, XPS, FTIR…)
Ensayos electroquímicos (en colaboración con nuestro equipo de I+D)
Interpretación de resultados y recomendaciones de materiales/proceso
Posibilidad de desarrollar protocolos específicos según sus necesidades