Dispositivos médicos: las diferentes familias de cerámica
Presentando excelentes propiedades de biocompatibilidad,las cerámicas se utilizan ampliamente desde hace tiempo en el ámbito de los dispositivos médicos y, más concretamente, para la fabricación de prótesis dentales y óseas.
Las primeras utilizadas en aplicaciones médicas pertenecen a las cerámicas bioinertes, que permiten minimizar las reacciones con los tejidos biológicos. La alúmina, la zirconia y, más recientemente, la combinación alúmina-zirconia constituyen mayoritariamente esta familia y se utilizan para prótesis ortopédicas o restauración dental.
Las cerámicas bioactivas, diseñadas al contrario para favorecer la reparación de los tejidos y la integración de los dispositivos a los que están asociadas, constituyen la segunda familia y se utilizan para la realización de superficies o arquitecturas destinadas a favorecer la adhesión del hueso y/o la proliferación ósea. Se citarán, en particular, dentro de esta segunda familia, los fosfatos de calcio y la hidroxiapatita HAP.
Los recientes desarrollos en el ámbito de las cerámicas de uso médico también han permitido identificar una tercera familia correspondiente a las cerámicas bioresorbibles. Compuestas, por ejemplo, por fosfato tricálcico TCP y carbonato de calcio CaCO3, estas cerámicas son progresivamente reemplazadas por el organismo por tejidos vivos.
Dado que deben presentar composiciones químicas y características cristalográficas específicas para alcanzar su rendimiento óptimo, las cerámicas siguen siendo hoy objeto de numerosos estudios para responder a nuevas exigencias que permitan considerar nuevas aplicaciones en el ámbito de los dispositivos médicos.