Esta experiencia se basa en varios aspectos clave:
> Conocimiento profundo de los materiales metálicos y de las propiedades físicas y químicas de los metales y sus aleaciones.
> Equipos de vanguardia para realizar análisis de composición química, estructura cristalina, microestructura y propiedades mecánicas, como la espectroscopia, la MEB, los ensayos de tracción, la difracción de rayos X…
> Dominio de las normas y reglamentaciones específicas del sector metalúrgico, lo que permite al laboratorio garantizar la conformidad de los productos con los requisitos industriales y normativos.
> Resolución de problemas complejos relacionados con los materiales metálicos, como fallos de piezas, problemas de corrosión, defectos de soldadura, etc.
> Asesoramiento y experiencia técnica: consejos a las empresas metalúrgicas para mejorar el proceso de fabricación, la calidad de los productos y la eficiencia operativa.