La complementariedad de las competencias, es ante todo aceptar que no se puede hacer todo. Es difícil imaginar un restaurante de 3 estrellas sin un buen cocinero y un buen pastelero en su cocina; rara vez una misma persona tendrá ambos perfiles. Así, la adquisición de una nueva competencia mediante la contratación de un nuevo perfil permitirá ampliar su campo de especialización, cruzar distintos puntos de vista para encontrar soluciones más eficaces con mayor rapidez y repartir las responsabilidades para una mejor gestión.
« La complementariedad no consiste en transformarse en el otro, sino en lograr comprenderlo »
Con esta filosofía, FILAB ha construido su historia y su desarrollo. Hoy, nuestra empresa familiar cuenta con un equipo de 35 personas, con perfiles y especialidades diferentes, lo que nos permite responder a una amplia variedad de demandas (servicios de Química y materiales en torno al análisis, la pericia y la I+D, con una visión multisectorial). Técnicos, ingenieros, doctores, pero también comerciales, todos contribuyen a la gestión de un proyecto, combinando la experiencia y el saber hacer de cada uno.
En un momento en que la externalización y la especialización son cada vez más habituales en las empresas, FILAB desea preservar esta sinergia entre los equipos y las actividades, convencida de que el todo siempre será superior a la suma de las partes.
Complementariedad de las competencias, sí, pero no solo eso.
El éxito de una empresa o de un proyecto no depende únicamente de la complementariedad de las competencias de sus empleados y directivos. Demasiadas diferencias conducen a la indiferencia… Lo que cohesiona y mantiene la estructura de una empresa a lo largo del tiempo son los valores comunes que la encarnan. La compatibilidad de las visiones, más que la complementariedad de las competencias, ha dado históricamente lugar a colaboraciones más duraderas y más enriquecedoras tanto profesional como personalmente.
La compatibilidad entre dos personas no es algo racional; surge de la percepción, de la intuición, del feeling que uno puede tener con la otra persona. Es saber « mirar ambos en la misma dirección », para ver objetivos comunes y convicciones compartidas.
Porque lo humano es primordial, FILAB se ha tomado el tiempo necesario para construir un equipo en torno a valores comunes que conforman la cultura empresarial y fundamentan nuestra independencia. La integridad, la confianza, la humildad, la accesibilidad y la seguridad son las palabras clave de nuestra actividad. Hoy, más allá de la calidad de nuestros servicios, queremos cumplir nuestros compromisos con nuestros clientes a través de estos valores.