Identificar el origen de una corrosión en una pieza metálica
Una corrosión detectada en una pieza metálica puede tener múltiples causas: entorno agresivo, defecto de recubrimiento, contaminación superficial, heterogeneidad del material, acoplamiento galvánico o desviación del proceso. Para un industrial, el reto consiste en determinar rápidamente el mecanismo implicado para asegurar la producción, tratar la no conformidad y evitar que se repita en servicio. Nuestro laboratorio acompaña a fabricantes y usuarios de materiales metálicos en la identificación de la corrosión en piezas, desde la observación de los primeros indicios hasta la caracterización de las causas raíz.
Analizar la corrosión, la rotura y los defectos superficiales
La experiencia puede incluir un análisis fractográfico para cualificar una rotura frágil, dúctil o por fatiga, la observación del aspecto de la fractura para poner de relieve indicios de corrosión, la comparación de zonas sanas y defectuosas mediante dureza y microestructura, así como la determinación de la composición de la pieza metálica. En caso de defecto superficial, el examen permite identificar rozaduras, irregularidades, fisuras, defectos topográficos, no conformidades del recubrimiento o rugosidad anormal. Estas investigaciones se integran de forma natural en los servicios de Laboratorio Materiaux.
Verificar la resistencia a la corrosión antes de su comercialización
Para anticipar fallos antes de la industrialización, el laboratorio evalúa la resistencia de una pieza a la corrosión mediante envejecimiento acelerado y ensayos en entornos simulados. Los estudios pueden referirse a materiales desnudos, recubrimientos, pinturas, tratamientos superficiales o ensamblajes de metales diferentes. El objetivo es comparar soluciones, jerarquizar riesgos y validar la robustez de una elección técnica en condiciones de uso representativas.
Disponer de medios analíticos multiescala
La eficacia de una experiencia en corrosión se basa en la combinación de varios niveles de análisis: superficie, corte, depósito, matriz metálica y entorno. El laboratorio se apoya en observaciones microscópicas, análisis elementales y ensayos de comportamiento para relacionar un daño visible con su mecanismo fisicoquímico. Esta lógica permite pasar de una constatación de corrosión en piezas a una conclusión utilizable para calidad, producción o I+D.
Experiencia de laboratorio para comprender y controlar la corrosión
Nuestro enfoque de experiencia en corrosión combina observaciones multiescala, análisis químicos, ensayos electroquímicos y exámenes metalográficos. Permite cualificar el modo de corrosión, evaluar el estado de oxidación, buscar agentes corrosivos u oxidantes, verificar la conformidad del material y controlar la homogeneidad de un tratamiento superficial. Este enfoque se aplica tanto a investigaciones de fallo como a estudios de validación antes de la industrialización, a comparativas de recubrimientos y al seguimiento de calidad de los procesos.
Aplicar las técnicas adecuadas a cada mecanismo
Según la necesidad, el laboratorio pone en marcha el MEB-EDX para la morfología y la composición local, el MEB-FEG y el MEB-FEB-EDX para la observación detallada de superficies y depósitos, la microscopía óptica para los cortes micrográficos, el ICP-AES para los elementos traza, el XPS para la química superficial, la DRX para la estructura cristalina, así como las mediciones de dureza y los analizadores elementales C/S, N/O, H. Para las observaciones de superficie, nuestro Laboratoire Analyse Meb aporta un nivel de lectura especialmente pertinente.
Realizar ensayos electroquímicos y envejecimientos acelerados
Los medios de ensayo incluyen la medición del potencial libre OCV, la determinación de la velocidad de corrosión mediante LSV, la espectroscopia de impedancia electroquímica EIS y el estudio del acoplamiento galvánico. Pueden realizarse ensayos en niebla salina y simulaciones de medios específicos: agua de mar, cloruros, pH extremos, soluciones ácidas o básicas, medios inhibidores. Este enfoque es especialmente útil para piezas procedentes de procesos innovadores, incluida la Fabricación Aditiva de Piezas Metálicas.
Cruzar química, metalografía y electroquímica
Los principales medios disponibles son el potencióstato, las cámaras de niebla salina, el microscopio óptico, el durómetro, el MEB-EDX, el MEB-FEG, el MEB-FEB-EDX, el ICP, el XPS, la DRX y los analizadores elementales. Estos equipos permiten caracterizar los depósitos, detectar precursores como halógenos o contaminaciones, medir la pérdida de espesor de un recubrimiento, verificar una calidad de material y documentar la conformidad de un proceso. Para necesidades complementarias de caracterización, consulte también Laboratoire Materiaux.
Apoyarse en un socio de laboratorio orientado a resultados industriales
Filab acompaña a los industriales de la metalurgia y a los usuarios de materiales metálicos en todo el ciclo de vida del producto: análisis de fallos, control de conformidad, estudios comparativos de recubrimientos, apoyo a la I+D, diseño de planes de experimentación, simulación de entornos específicos y formaciones a medida. El laboratorio interviene con un enfoque orientado a la toma de decisiones: comprender el origen de una corrosión, validar la resistencia de un material o de un proceso, y después definir las acciones a emprender para asegurar de forma duradera las piezas y los conjuntos.