En junio de 2010, Francia vota la prohibición del bisfenol A (llamado más simplemente BPA) para la fabricación de biberones, prohibición ampliada a Europa en marzo de 2011, a través de la Directiva europea 2011/8/UE y el Reglamento europeo 321/2011. En 2012, Francia continúa la iniciativa emprendida al aprobar la ley 2012/1442 de 24/12/2012, que establece, a partir del 1 de enero de 2013, la prohibición del BPA en los envases alimentarios destinados a bebés, y después, para todos los demás envases en contacto con alimentos, a partir del 1 de enero de 2015. En esa fecha, Francia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir el bisfenol A en todos los envases alimentarios. El bisfenol A se utilizaba habitualmente en los plásticos (de tipo policarbonato) para la fabricación de botellas reciclables, vajillas, … y en las resinas epoxi como recubrimiento interior de las latas de conserva y de las latas de bebida. Por tanto, las empresas afectadas se vieron obligadas a encontrar una solución sustitutiva al BPA. Algunas lograron encontrar sustitutos para este disruptor endocrino, otras están en ello. En el sector agroalimentario, se seleccionaron tres familias de barnices (poliéster, vinilo y acrílico) para sustituir la resina epoxi, utilizada anteriormente para proteger los alimentos de una contaminación microbiológica sin alterar el sabor. Sabiendo que la resina epoxi no dispone de ningún sustituto universal y contiene bisfenol A, cada empresa tuvo que probar y seleccionar el barniz de sustitución en función de su receta, su envase y su proceso. Este trabajo fue colosal para este sector de actividad, pero dio sus frutos. En el sector de la cerveza (latas y cápsulas de botellas de vidrio que contienen resinas epoxi) y en el sector del plástico (el policarbonato solo puede fabricarse con BPA), las empresas solicitaron un plazo adicional para cumplir la normativa. No obstante, algunas empresas no tienen intención de aplicar la ley francesa, alegando que los plásticos alimentarios están regulados por la Unión Europea y que un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) «exculpa» a esta sustancia química. Otras empresas han seguido las recomendaciones del gobierno francés mediante el uso de copoliéster o tereftalato de polietileno. Los fabricantes de biberones recurren ahora al polipropileno y al polietersulfona. Sin embargo, en este tipo de material polimérico se encuentran sustitutos del bisfenol A como el bisfenol S o el bisfenol F. Según los últimos estudios publicados, estos últimos presentarían la misma peligrosidad que el bisfenol A.
A día de hoy, la búsqueda de nuevas alternativas no ha hecho más que empezar.
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